Partido General y Referentes
Desarrollo de la semana
Esta nueva semana comenzó con el propósito de partir con buen pie el nuevo módulo. En la clase teórica inicial, el profesor abordó temas relacionados con la enseñanza de la arquitectura, cómo esta nos rodea desde pequeños y cómo, a medida que avanzamos en la carrera, esa percepción se profundiza. También se habló del proceso interior del pensamiento arquitectónico, esa capacidad natural de imaginar, que con el tiempo se puede desarrollar y canalizar.
Me identifiqué bastante con eso, porque desde chico siempre fui muy fantasioso e imaginativo, y suelo crear historias o imágenes mentales a partir de lo que veo. Sin embargo, a veces me cuesta trasladar esas ideas al papel y concretarlas. Escuchar que ese proceso es parte del camino del arquitecto me hizo entender que no siempre hay que forzarlo, sino aprender a dirigirlo.
Luego, se introdujo el tema principal: el Partido General. Este se entiende como el punto de partida compositivo del proyecto, una primera propuesta que da forma a la distribución y plantea una solución espacial, formal, funcional y contextual. Es una imagen reveladora y unitaria que orienta el desarrollo posterior del trabajo. Entendí que es una etapa crucial, que exige claridad y rigor, ya que de ella dependerán las decisiones futuras.
Clase del viernes – Corrección inicio partido general
Se nos pidió definir terreno, usuario, programa arquitectónico y relaciones, además de presentar un primer esquema del partido general que mostrara organización espacial y vínculo con el contexto.
Esta vez llegué preparado, con todo lo solicitado y también con el estudio de referentes, lo que me ayudó a construir una base más sólida. Sentí que trabajé mejor que otras veces, sobre todo porque comencé antes, sin esperar a última hora. Eso me permitió estar más concentrado y disfrutar el proceso.
Definí como usuario principal a familias agrícolas, aprovechando el carácter rural de San Rosendo. La idea es agrupar a familias en pequeña escala, fomentar la producción de cultivos y generar un circuito de intercambio y servicio local. Decidí mantener el mismo terreno, ya que considero que tiene el potencial para lo que quiero lograr.
En la corrección, la conversación fue muy productiva. Se destacó que mis ideas están más claras y que encontré una dirección proyectual coherente. Surgieron ajustes importantes, como la reconfiguración del eje diagonal: antes era muy literal y formaba una estructura laberíntica, pero ahora la intención es hacerlo más fluido y comunicativo entre los volúmenes. Planeo trabajar con tres volúmenes principales, definidos por las zonas de mi observación.
También se habló de aprovechar mejor el terreno, ya que su tamaño es grande. La propuesta es concentrarse en el borde del cerro cercano al acceso, una zona curva que responde naturalmente al eje diagonal, potenciando las vistas y justificando la ubicación.
Reflexión
Esta semana me dejó una sensación positiva. Sentí que estoy entendiendo mejor lo que quiero proyectar y cómo hacerlo más claro. También noté que cuando trabajo con más orden y sin tanta presión, las ideas fluyen mejor. Recuperé un poco el ritmo del taller, lo que me motiva a seguir puliendo lo que tengo y avanzar con más claridad.
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